PROYECTO LIBERIA

                                         Liberia, Misión “Santa Bakhita”, 8 de octubre 2025

En el 2015. Una niña de nuestra misión en Liberia fue llevada a Italia para realizarle una importante operación en el corazón. Jesús pudo salvar su vida gracias a nuestra colaboración con “Cuore  Fratello” (Corazón Hermano), una asociación italiana que ayuda a niños de países pobres con cardiopatías , y que tiene sede en San Donato, Milán.

C 1Con los años, esta colaboración se transformó en una relación de afecto, confianza y profunda amistad. Don Claudio, el presidente de la asociación, creyó desde el principio en el “proyecto Liberia”, en el deseo, nacido en nuestro corazón, de estudiar enfermería y de hacer algo más para atender a los numerosísimos niños enfermos y desnutridos que viven en la zona circundante de nuestra misión.

Durante 3 años “Cuore Fratello” ha pagado nuestros estudios y pudimos recibirnos en ciencias de la enfermería aquí en Liberia, y transformarnos en enfermeras profesionales al dar exitosamente los últimos exámenes.

Cuando regresamos a la misión, luego de los años de estudio en la capital, Monrovia, se corrió rápidamente la voz entre los vecinos de que había dos hermanas que eran enfermeras y así nos encontramos brindando asistencia médica a unos 15 niños por día. Desde las 6 de la mañana se presentan en la puerta las mamás con sus niños desnutridos y/o enfermos de malaria, pulmonía, infecciones en la piel, y gracias a la ayuda de “Cuore Fratello” y de la Divina Providencia, logramos curarlos con medicinas o llevándolos al hospital cuando las condiciones del niño son muy graves.

También comenzamos un programa para ayudar a educar a las mamás que llegan con los niños desnutridos. Este año entregamos leche en polvo, sémola, arroz,LIBERIA B 7 sardinas a casi 30 mamás con sus niños. Lo que más cuesta es educar a estas mujeres a alimentar y cuidar a sus niños: es increíble, pero aquí la vida vale muy poco y, a veces, las mujeres prefieren vender la comida a darle a los niños. La colaboración con “Cuore Fratello” nos ha permitido, además, en estos años, acompañar a Italia 5 niños con cardiopatía, que fueron operados en el Policlínico de San Donato en Milán y a una niña que había ingerido soda cáustica, a la que con éxito, le reconstruyeron el esófago gracias al trabajo de los médicos del Hospital de Bologna.

Actualmente estamos asistiendo a una nena de un año en el Hospital Gaslini de Génova, luego de ser operada del corazón con éxito, tuvo algunas complicaciones respiratorias.

Agradecemos a los tíos y tías, nuestros voluntarios, porque fueron los verdaderos misioneros en todos estos años, frente a esta nueva aventura no se echaron atrás sino que se arremangaron y nos ayudan en todo con un corazón abierto y generoso.

Agradecemos a Jesús que nos da tanta, tanta vida para amar, amar, amar y servir y porque todavía hay mucho Bien para hacer.

Le pedimos poder hacerlo con un poquito de las manos, de la sonrisa, de la humanidad y del corazón de nuestra Madre Elvira.

                   Sor Aleksandra, sor Paola y toda la Familia Liberiana