SUPE - 9 AÑOS

                             Supe, 23 – 26 de octubre 2025

                    “Nuestro verdadero destino es ser transformados por el amor”

                                                                                                 Papa Francisco

 

Queridos todos, compartimos con ustedes estos hermosos días del encuentro de los padres con los hijos de la Fraternidad de Supe, y de Fiesta para agradecer al Señor por estos 9 años de camino, de fidelidad y de florecer en el desierto.

La semana pasada llegó desde México Don Massimo Poldo, para estar juntos unos días antes de la Fiesta, un lindo momento de escucha, compartida, confesiones y trabajo. Siempre es un regalo la visita de nuestros sacerdotes, que nos dan fuerza, entusiasmo y ganas de continuar en el camino.

SUPE  a 6También llegó un buen grupo de familias desde Colombia, algunos del Ecuador, que desde el aeropuerto, junto con las Hermanas y los misioneros de “Rayo de Luz”, los recibimos con alegría y los acompañamos los días del encuentro. También muchas familias fieles de Lima estuvieron con nosotros, algunos de Puerto Maldonado, alguno de Pucalipa.

El primer día fue dedicado exclusivamente a los padres, comenzamos con el Santo Rosario caminado, escuchando y compartiendo una bella catequesis de Madre Elvira, sobre la importancia de caminar juntos, de acompañar a los hijos, de escuchar la vida, confiar en la Comunidad. Terminamos con la Santa Misa, entrando en un clima de escucha y oración para preparar los corazones de los padres al encuentro con el hijo.

Por la tarde, luego de un buen almuerzo y algunos chistes “digestivos” de Hugo y de Ernesto, que nos hicieron reír a todos, rezamos todos juntos la Coronilla de la Divina Misericordia para después escuchar a los padres; fue un momento de compartida sincera y de abrir el corazón. La sorpresa llegó luego cuando Hugo anunció que iríamos todos en silencio a la Fraternidad para saludar a los jóvenes y que llegaríamos durante su momento de oración. Los padres estaban emocionados y felices.

Llegamos a Supe mientras todos los jóvenes rezaban el Santo Rosario delante de Jesús Eucaristía en la capilla nueva. Llegar al desierto y verSUPE  b 7 desde lejos esa capilla enorme sobre la arena y una franja verde que la circunda mientras desciende el sol, era verdaderamente un espectáculo de la naturaleza…pareciera que el desierto fuera solo árido, pero la vida y la atmósfera que reinaba daba color y sabor a todo .

Al final de la oración, Don Massimo dijo a los jóvenes que se den vuelta y fue para todos unos momentos de emoción, de lágrimas, de abrazos, miradas y silencio que hablaba. Para concluir esta bellísima jornada, comimos la pizza todos juntos. Fue muy bello ver a los jóvenes correr, servir, entregarse totalmente al momento, los padres estaban asombrados y maravillados.

El sábado la jornada transcurrió en la Fraternidad, comenzando con la oración y la visita de Padre Lorenzo, un Sacerdote de la Operación Mato Grosso, que venía a visitar a uno de sus muchachos que es acogido en la Fraternidad de Supe. Siempre es bello conocer y compartir con otras realidades de la Iglesia que, como nosotros, trabajan con jóvenes, un bello regalo del Espíritu Santo. El Padre celebró la Misa junto al Padre Manuel, sacerdote amigo de la Fraternidad, presencia espiritual que guía, escucha y confiesa a nuestros jóvenes todas las semanas. Al finalizar la Misa, el P. Manuel se dirigió a los padres, un buen momento de compartida sincera y reflexión sobre el camino comunitario de los hijos, acompañados por las familias.

Luego de la Coronilla de la Divina Misericordia, los jóvenes bailaron el “Baile de las Máscaras” y luego dieron testimonio. Siempre es un don escuchar los testimonios de los jóvenes, luego de algunos meses de camino, verlos sonreír de nuevo. Uno de ellos dijo que en teoría en la Comunidad los días de Fiesta y de Solemnidad se duerme un poco más, no se trabaja…pero después descubrió que no es verdad, cuando hay fiesta se trabaja el doble y si queda tiempo se sigue trabajando. Hizo sonreír a todos testimoniando que ese trabajo da vida, y más en una casa como Supe, necesitada de todo, siempre hay trabajo para todos, y seguramente este tiempo en que se trabaja tanto es porque todo está creciendo, tomando forma, y es un tiempo de gracia. Ver la construcción de la Capilla, por ejemplo, es un don porque cada uno ha puesto sus manos en esta construcción, todos hicieron algo lo que da alegría al corazón, ver que se puede, que juntos podemos hacer cosas bellas.

La noche del sábado vivimos una bella Adoración Eucarística acompañados y guiada por Don Massimo y el coro de nuestros jóvenes, la música nos ayudó a rezar bien. Al finalizar la adoración, los padres e hijos hicieron volar dos pequeños globos de papel colorido; era bellísimo ver volar hacia el cielo la oración de todos.

SUPE c 5El domingo llegaron algunos amigos de Lima. Nuestro amigo Carlos Andrés, encargado por el Padre Paci, que no podía estar presente, trajo las reliquias de San Francisco de Asís, del Cura d’Ars, Madre Teresa de Calcuta, Santa Teresita del Niño Jesús y de Santa Teresa de Ávila. Al finalizar la Santa Misa los jóvenes sirvieron un buen almuerzo preparado por ellos con la ayuda de nuestra querida amiga Gisella, que siempre nos ayuda en las fiestas, A la tarde, los chicos habían preparado un baldaquino para llevar al “Señor de los Milagros” en procesión, nombre de nuestra fraternidad y también devoción de todo el pueblo peruano durante el mes de octubre. Así, partimos desde la entrada de la casa hasta la capilla nueva en procesión rezando y cantando al Señor de los Milagros, fue un momento emocionante de Fe y de oración conjunta.

¡¡¡Agradecemos a los amigos y a los padres de la casa que se esmeraron para preparar Anticuchos y Picarones dando alegría a todos!!! Agradecemos a los padres de Colombia que con mucho afecto y generosidad trajeron aquí a las Misiones, ¡¡¡pensando en los niños, los misioneros y las hermanas, GRACIAS de corazón!!!

A la noche los jóvenes representaron el Recital del Hijo Pródigo en el desierto, con algunos testimonios, gestos, bailes, oraciones y saludos. También algunos padres compartieron y testimoniaron cómo vivieron estos días y cómo llegaron a la Comunidad. Era emocionante escuchar esas voces, a veces todavía con sufrimiento y destrozadas, pero en un clima de gran gratitud hacia Dios y hacia la Comunidad.

Agradecemos al Señor, a la Virgen y a Madre Elvira por estos días de Fiesta. Al terminar el recital una mamá dijo:” tenemos que dar un gran aplauso a Madre Elvira, sin ella no existiría nada de esto!”.

Desde el desierto les mandamos un gran abrazo y agradecemos sus oraciones.

                                         La familia del Perú