TESTIMONIOS EN SAN LUIS, ARGENTINA

 

  san luis 3   3  San Luis, Argentina,

    7-8-9-10 de octubre 2025

 

Un grupo de jóvenes de distintas fraternidades de Argentina recibimos el don de poder dar testimonios en la provincia de San Luis. Compartimos cuatro días llenos de mucha vida, dando nuestro máximo para transmitir la resurrección de un pasado con problemas. Antes de los testimonios vivimos miedos, de no ser escuchados, de ser juzgados, o no conseguir desenvolvernos con las palabras justas, pero con la gracia de Dios y la fuerza de la oración de quienes estuvieron acompañándonos pudimos superar estas dificultades y salir de nosotros mismos para dar a los demás un poco de lo que hemos recibido en la Comunidad. Fuimos a varios colegios, facultades, radios, y, de manera especial en la cárcel de la mano de los padres y amigos en esta provincia y las Hermanas del Mater Dei, a quienes agradecemos mucho por la acogida, el apoyo y la sincera amistad que nos enseña que aún hay esperanza en el mundo. Quedamos con el corazón pleno y alegre, motivados a continuar nuestro camino y seguir aferrándonos a Dios que es el único que nos puede ayudar a permanecer en la Luz. Damos gracias a la Comunidad Cenacolo que nos está enseñando que “hay una vida mejor.” ¡Gracias Madre Elvira porque tus enseñanzas cada día nos ayudan a reflexionar y conocernos un poco más!

 

TESTIMONIOS

“Hola, mi nombre es Jessica, tengo 24 años y pertenezco a la fraternidad “Divina Misericordia”, en Villa Rosa. Recibí el don de dar testimonio de luz en la provincia de San Luis junto con otros hermanos de distintas fraternidades, lo viví fuerte porque es mi provincia natal. La acogida recibida me llenaba el corazón, especialmente al ver a mis padres como acompañantes del grupo junto con amigos y las Hermanas del Mater Dei. Los momentos previos de dar un testimonio vivía miedo y paranoia de no ser escuchada pero después sentía paz en mi corazón al mirar la reconciliación que estaba teniendo con mi pasado. Además viví en concreto la resurrección de mis padres, la paz y la alegría verdadera. Lo que aumentaba mi gratitud hacia la Comunidad, motivándome a seguir perseverando en mi camino.

Agradezco a la santa Providencia que permitió este testimonio y a todos los que rezaron por nosotros. Agradezco mucho a la Comunidad Cenacolo y a Madre Elvira. ¡Muchas Gracias!”

 Soy Sofía, tengo 23 años, estoy en la fraternidad “Divina Misericordia” de Argentina. Comparto mi experiencia del testimonio en la provincia de San Luis. Al momento de enterarme sentí una profunda alegría y gratitud por el don recibido, después llegaron una serie de miedos que me impedían vivir bien esta oportunidad por lo que constantemente invocaba al Espíritu Santo, para que me ilumine, me guíe, que me regalara el don de la sabiduría, lo que me tranquilizó y dio paz.

Durante cuatro días estuvimos con otros chicos de la Comunidad, padres, amigos y las Hermanas de Mater Dei, compartiendo nuestro paso de las tinieblas a la luz. En cada testimonio que daba, intentaban salir de nuevo mis inseguridades por lo que viví varias luchas internas pero la oración me daba fuerzas para continuar y así poder transmitir un poco de todo lo que la Comunidad me ha enseñado y ayudado. Debo agregar que al terminar sentía mucha alegría por los pequeños pasos que he dado y también me daba cuenta cómo dar testimonio es sanador.

También tuve la oportunidad de estar en los coloquios de chicos y padres, es conmovedor ver cómo la Comunidad vuelve a dar esperanza a padres e hijos, esperanza que ya la habían perdido; me ayudó a tomar consciencia que no sólo las chicas que estamos haciendo el camino trabajamos en nuestra sanación sino también las familias afuera. Veía el rostro de mis padres y hermana reflejados en los padres que nos acompañaban. Me llenó el corazón saber que ellos caminan con nosotros y que aún en la distancia estamos más unidos que nunca.

Fue una experiencia única y hermosa. Gracias a la Comunidad por tenerme en cuenta y gracias a quienes me acompañaron estos días; su acogida, amistad y oraciones me dan mucha motivación para seguir el camino. ¡Dios bendiga a la Comunidad y muchas gracias!

san luis 2 2