![]() |
RETIRO DE PADRES EN LA PATAGONIA |
![]() |
|
Comodoro Rivadavia, 30-31 de agosto 2025
Gracias a la generosidad de nuestro Papá del Cielo y a su Divina Providencia, después de muchos años, pudimos realizar nuestro retiro espiritual aquí, en la Patagonia. El espacio que nos facilitaron fue en el Liceo Militar de Comodoro Rivadavia y hasta allí llegaron las familias de esa ciudad, Rada Tilly, Trelew y Cipolletti. Por la mañana del viernes recibimos con mucha alegría a Padre Slaven, Elisa, Rochi y Gustavo y a la tarde, después de los coloquios, nos recibió el Obispo Jorge Luis Wagner quien nos alentó a seguir en este servicio a tantas familias heridas por las drogas. Comenzamos el primer día de nuestro retiro con la Santa Misa. Continuamos el día sábado, compartiendo la primera parte de una catequesis de Padre Stefano en la que nos cuestiona quién es Dios para nosotros y qué lugar ocupa en nuestras vidas. También tuvimos la dicha de ver algunos videos de Madre Elvira, se siente algo que no se puede explicar cuando vemos y escuchamos a la Madre; así
lo sentimos todos, en especial los padres nuevos, para todos fue un regalo al corazón. Por la tarde, los padres tuvieron la oportunidad de compartir y algunos pudieron recibir el sacramento de la Confesión. Los testimonios fueron un grito que caló muy hondo dentro nuestro, pero nuevamente comprobamos que Jesús pasó sanando y llenando de paz y esperanza sus vidas heridas. La jornada continuó con el rezo del Santo Rosario, Adoración y finalizamos con la Santa Misa en la que P. Slaven en su homilía nos decía que en la vida encontrando aquella perla, más importante, que es Dios, todo tiene que cambiar. Esa perla Madre Elvira la encontró y nosotros la encontramos… también dijo que en una oportunidad Madre Elvira se paró frente a los padres nuevos que no conocían la Comunidad diciéndoles que: “los hijos de ustedes son como las perlas, un poco de barro encima, un poco de suciedad, y tienes que sólo limpiar y es una perla preciosa”. Nuestra vida es esa perla. Cerramos el día con canciones con gestos y una cena compartida en amistad.
El día domingo luego del desayuno, nos fuimos a la capilla para rezar el Rosario, también leímos una breve pero profunda catequesis “Nada puede quitarnos la esperanza”, la que fue compartida por los padres con mucha emoción. Terminamos el retiro con la Santa Misa, donde padre Slaven nos invitó a abrazar la cruz y mirar hacia adelante, a no huir de las dificultades, a enfrentarlas y caminar con esperanza.
¡Gracias Madre Elvira por dejarnos este gran don de la Comunidad!
¡Gracias Jesús y María por sostenernos en este camino!
TESTIMONIO TERESA
Este retiro lo esperé y pensé en super prepararme – que no me falte nada- llevé muchas cosas materiales, porque pienso que soy precavida, pero soy excesiva con cosas que no usé, ni saque de mi maleta. Entendí que estoy aún en la mediocridad y hoy siento que un retiro no es una mortificación, sino un deseo de vivirlo, crecer en la fe, entrega de servicio, crecer en discernimiento, elegir porqué lado debo caminar y a no reprimir lo que hay en mi interior.Compartí mi testimonio y para mi fue muy liberador, el poder soltar esas cosas como pensamientos, y vivencias.Sentí la hermandad, la serenidad, la unidad en la fe, en la oración, en la esperanza, desde el corazón, que es el motor para ser escuchados por Dios y nuestra Madre.En las catequesis que tuvimos escuché reflexiones muy profundas, verdaderas, que dibujaron en mi mente parte de esa cruz que cargamos cada uno.
TESTIMONIO DE BETY
Quería compartirles algo del hermoso retiro que tuvimos en Comodoro con padres y amigos de la Comunidad Cenacolo. En la catequesis que se leyó de Madre Elvira, ella dijo: DIOS EXISTE Y TU TIENES LA NECESIDAD DE ENCONTRARLO. ¡Sí, esa es y será mi necesidad! Encontrarlo siempre. Hoy Dios me volvió a tender su mano, estaba pasando por un momento de aridez y desazón y me hizo comprender que la conversión, no es de un momento para otro, como yo quería. Que no es igual para todos la conversión. Sentí que hoy me dijo: Vamos, caminemos juntos, no estás sola, yo estoy aquí, te acompaño. Gracias Dios mío, porque en los momentos de debilidad, tú siempre estás. Tu presencia en este hermoso retiro se hizo sentir.




