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ENCUENTRO PARA LOS MÁS JÓVENES |
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Fraternidad de Saluzzo – Envíe, 21-22-junio 2025
“La oración saca la indiferencia en la familia; la oración une; la oración da fuerza; la oración saca el temor a los hijos de hablar con los padres, y a los padres de hablar con el hijo.” Madre Elvira
Este fin de semana se vivieron dos días de encuentro y oración en ls fraternidades de Saluzzo y Envía para los chicos “jóvenes”, que han comenzado el camino hace pocos meses y para sus familias.
Desde el principio, Madre Elvira tuvo la intuición de hacer que fueran en paralelo los caminos de conversión de los hijos que entran en la Comunidad y de los padres que se quedan en la casa.
Luego de algunos meses de separación, el primer encuentro entre hijos y padres es un momento muy delicado, que debe ser preparado y precedido con mucha oración: solo así será posible la verdadera reconciliación.
Por esto, el sábado, en Saluzzo, algunos responsables han preparado a los jóvenes de las fraternidades italianas que tienen menos de un año para su primer encuentro con la familia.
Sus padres, también vivieron una jornada similar en Envíe, en la fraternidad “Esperanza” acompañados por Don Andrea, fr. Steven, Fr. Santiago y Glauco, responsable de la Fraternidad de Bari. La tarde del sábado fue de oración, catequesis y testimonios, preparando la Fiesta de la Vida y concluimos con la Santa Misa.
¡Por fin el domingo en Saluzzo fue el encuentro! Qué emoción había en los rostros de padres e hijos! Algunos un poco desorientados, pero felices de poder abrazarse y contemplar los primeros pasos hacia la resurrección.
A la mañana, la oración del Santo Rosario, delante de Jesús Eucaristía, permitió a padres e hijos poder abrazarse y conversar el “tiempo justo”; y luego de un momento de alegría con danza y música, fue la Celebración Eucarística todos juntos.
Don Andrea nos recordó la certeza de Madre Elvira cuando decía: “Cualquier cosa que suceda a la vida, no pierde su belleza y su calidad divina y el amor con la que fue creada”.
El momento del almuerzo y del tiempo libre transcurrió con sencillez y alegría, no faltaron lágrimas y mucho diálogo.
Por la tarde se retomó el programa con un momento de oración, escuchar testimonios y catequesis de P.Stefano. Escuchamos el testimonio de sor Antonieta, de Luciana, una esposa y mamá de la Comunidad y algunos de los jóvenes presentes con su familia. ¡Cuántas palabras de esperanza testimoniaron! Asombrados de sí mismos, de lo que el Señor está realizando en sus vidas.
Agradecemos a la Providencia que nos permitió recibir a muchas personas y por todos los que estuvieron disponibles para vivir bien este día.
Gracias Madre Elvira por la intuición que te ha sugerido el Espíritu Santo: “!Padres convertidos, hijos salvados!”
Encomendamos a María el camino de estos jóvenes y el de sus familias ,para que puedan perseverar con constancia en su camino de conversión.




