¡VISITA AL SANTO SUDARIO!


Turín, 25 de mayo
El lunes siguiente a Pentecostés, un nutrido grupo de más de cien personas, jóvenes de la Comunidad, hermanos y hermanas consagrados, amigos y padres de la Comunidad, hemos ido en peregrinación a Turín para rezar  delante de la Sábana Santa, expuesta  en ocasión de los 200 años del nacimiento de san Juan  Bosco.  Poder detenerse a contemplar el Santo Sudario es una experiencia siempre nueva, una experiencia de silencio y estupor en el corazón, que no cesa de asombrarse frente al Misterio de un Amor tan grande como para soportar tanto dolor, y también ver más allá, creer en ese Amor que ha vencido a la muerte y  resucitó!  Es hacer memoria del misterio pascual vivo y actual en nuestra vida, en un tiempo  martirizada por el pecado, hoy contemplando el milagro de la Resurrección.  Para muchos la Sábana Santa es un género para estudiar y analizar, pero para nosotros es simplemente signo de la Presencia de Cristo que le dice a nuestra vida: “¡Tú puedes resurgir!”, de Él, que ante nuestros pecados  nos dice: “¡Tú puedes salvarte!”

En ese breve pero intenso instante de silencio y oración vivido delante de la Sindone, con gratitud nos vino un espontáneo “Gracias, Jesús!” y entregarle cada alegría, cada fatiga y las intenciones de oración de tantos “crucificados” de hoy.

Después fuimos al Santuario de María Auxiliadora, corazón de la familia salesiana, donde nos recibieron para un almuerzo a la canasta.  A la tarde,  Padre Enrico, sacerdote salesiano amigo nuestro, nos contó brevemente algunos detalles de la vida de Don Bosco, comparándola muchas veces con la vida de Madre Elvira y de la Comunidad.  Los dos se encomendaron totalmente a la Eucaristía y a María.  Fue muy bello para muchos de nosotros conocer la vida de este Santo y su amor por los jóvenes.  Después pudimos visitar el lugar donde vivió Don Bosco finalizando la jornada de peregrinación con la Santa Misa en la bellísima Basílica María Auxiliadora, presidida por “nuestro” Don Massimo.  ¡Regresamos felices por los muchos tesoros recibidos del Señor en esta jornada!