Josué

Josue 20Gracias a Dios por la vida y por su Misericordia porque hoy me siento libre y resucitado. Me llamo Josué tengo 27 años y soy de Costa Rica, estoy muy contento de poder compartir mi testimonio con todos ustedes. Vengo de una familia católica y simple, de buenos principios, dos hermanos y dos hermanas de buen corazón; de niño siempre mis padres trataron de inculcarme buenos valores, pero la ausencia de mi padre por motivos de trabajo y la muerte de mi abuelo, entre otras cosas, me hicieron ser un niño cerrado en mis sentimientos y esto me llevo a guardar resentimientos y volverme depresivo .

En mi adolescencia comencé a empeorar y encontré un escape momentáneo de mis problemas con las drogas, con el paso de los años hice sufrir mucho a mi familia que siempre luchó por ayudarme pero yo no quería escucharles y las heridas fueron cada vez más hasta llegar a perder el sentido de la vida. La tristeza invadió mi corazón hasta el día que comencé un noviazgo y Dios me regaló una luz en medio de la oscuridad en que vivía. Esta luz fue mi hija que con su ternura y su amor me motivo a buscar un cambio en mi vida para poder ser un buen papá. Después de pedir tanto a Dios su ayuda, el me escuchó y por medio de mis padres me llevó a la Comunidad Cenáculo donde al ver la alegría y los testimonios de los misioneros , me animó a intentar un cambio de vida . Al principio hice mucha dificultad porque la comunidad quedaba a 25 minutos de mi casa y , pero con la ayuda de mi Ángel custodio y de los demás misioneros comencé a luchar y poco a poco ir cambiando y a encontrar esta vez la alegría. Comencé a sonreír nuevamente y a sentirme lleno de vida y también libre de ser yo mismo sin ninguna máscara. Busqué encontrarme con Dios en la oración y abrirle mi corazón para que el vaya sanando mis heridas, con el pasar de los meses Dios comenzó a actuar de un modo muy fuerte en mi vida y en la de mi familia, pude reconciliarme con mis padres y ellos comenzaron un camino de conversión junto a mí.

Después llegó uno de los momentos más hermosos de mi camino que fue ver nuevamente a mi hija y a su madre a la cual le había causado mucho daño, fue un rencuentro bastante fuerte que me motivó mucho a querer hacer mejor las cosas y que le dio una nueva dirección a mi vida, después de un tiempo de rezar mucho por mi hermano mayor , que también estaba perdido en las tinieblas pudo ingresar a la Comunidad y comenzar a encontrar a Dios. Y esto fue algo que me tocó mucho y aumentó mi fe.

Después de un año y medio fui a verifica y viví hermosos momentos de reconciliación y alegría con las personas que más amo, después fui transferido a Perú a la Fraternidad “Señor de los milagros”, decisión que fue difícil porque tendría que separarme nuevamente de mi hija, familiares y amigos queridos de Comunidad. Pero con la ayuda de Dios y la confianza en la Comunidad sabía que era lo mejor para mí.

Comencé a vivir un hermoso don en esta casa, por su sencillez y las dificultades del desierto y el trabajo fuerte, se puede sentir muy fuerte la presencia de Dios y también vivir experiencias bonitas en las misiones, hoy en día me siento feliz de estar aquí . Actualmente llevo un año en Perú y siento agradecido con laComunidad y Madre Elvira por enseñarme a amar, perdonar y a adorar a Dios y a María.

Josué