Nueva familia en el Cenacolo!

M e G“El amor es paciente, es servicial; el amor no es envidioso, no hace alarde, no se envanece, no procede con bajeza, no busca su propio interés, no se irrita, no tiene en cuenta el mal recibido, no se alegra de la injusticia, sino que se regocija con la verdad. El amor todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor no pasará jamás.” (1 Cor 13, 4-8)

Envíe, 19 de marzo 2018

Solemnidad de San José

Agradecemos a San José por el don de una nueva familia “cenacolina” y misionera: Gabriela y Marlon se unieron en el sacramento del matrimonio ante muchos parientes, amigos, chicos y chicas de la Comunidad. El salón donde se realizó la ceremonia estaba colmado, el día estaba nublado y fresco, pero el clima con el que se recibió a la esposa, acompañada por su papá fue muy cálido. Marlon, rodeado de su familia que habían venido desde Costa Rica (¡incluida la abuela de 81 años!) la recibió con una mirada y una sonrisa luminosas.M e G 5

La celebración fue presidida por Padre Stefano y concelebrada por Don Massimo, Don Andrea, Don Seman, Don Rinino y Don Beppe. Los esposos eligieron las lecturas de la solemnidad de San José, excepto la segunda lectura que fue el Himno a la Caridad de San Pablo. La elección de esta lectura, para dos misioneros como Marlon y Gabriela, tiene un profundo sentido que se encarna en sus vidas; la caridad es la virtud más grande con la que el Espíritu renueva la facultad de amar, dirigiéndola cada vez más hacia la dinámica del amor de Cristo a su Iglesia. En la homilía, el P. Stefano, subrayó una frase del Evangelio: “no temas tomar a María como tu esposa”, poniendo el nombre de los esposos en lugar del de María.

La ceremonia fue bella y muy emocionante, con cantos en español y en inglés para subrayar su pertenencia a Costa Rica y a Liberia. Al finalizar la ceremonia escuchamos unas palabras de Madre Elvira dirigidas a un matrimonio de la Comunidad hace algunos años…¡pero parecía que le estaba hablando a los esposos! Luego de las firmas y los agradecimientos, festejamos a los novios con un bufet preparado por los jóvenes de la Comunidad. ¡Como siempre, la providencia se mostró grande!

Luego nos encontramos para cortar la torta y para los juegos, que nos hicieron divertir y reír mucho. Es muy bello comprobar que se puede festejar un momento tan especial de una manera sencilla. Luego de cantos, bailes y gestos, hablaron los esposos para agradecer. Fue bello escuchar a Marlon y Gabriela agradecer emocionados por todo y por todos los que colaboraron para cumplir su deseo de unirse en matrimonio.

Agradecemos al Señor que, a través de las manos de Madre Elvira, nos ayudó a levantarnos para ser hombres y mujeres resucitados. Gracias por las familias de la Comunidad, ejemplo y estilo de vida para muchos jóvenes

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