Gracias papá Vincenzo!

vince“Les aseguro que si el grano de trigo que cae en la tierra no muere, queda solo; pero si muere da mucho fruto.” (Jn 12, 24)

El 13 de marzo nos dejó nuestro querido Vicente Lizier, esposo de “mama” Antonia y papá de “nuestro” Don Eugenio. Tanto sus más queridos como todos nosotros, la “gran familia” de la Comunidad Cenacolo, lo vamos a extrañar.

El funeral fue celebrado por su hijo, Padre Eugenio, en la Parroquia de Monza, donde residen, y había mucha gente: la Iglesia estaba llena y conmovida, señal de que era una persona muy querida y respetada.

Agradecemos por haber tenido el don de su amistad, por su simplicidad, su simpatía y sabiduría, por su ejemplo de hombre manso, por el don de su hijo Eugenio a la Comunidad y por tanto bien que ha sembrado a lo largo de los años en los Centros de Escucha de los coloquios y en los Grupos de Padres.

Los últimos años los vivió en la cruz de su enfermedad con serenidad, rodeado del amor familiar, sin lamentarse y entregándose hasta el final.

Gracias Papá Vincenzo por todo lo que nos has dado :“siervo bueno y fiel”. Ahora que estás en el Paraíso intercede por tu familia tan amada, por tu esposa, por tus hijos y nietos, y por todos nosotros de la Comunidad Cenacolo.